El liderazgo debe comenzar dentro de nosotros. Y es fundamental que así sea pues, de otra forma, no podríamos tomar ni tener el control de nuestras circunstancias.
Las circunstancias en ocasiones son verdaderas olas de caos y problemas que vienen sobre nuestras vidas. No las podemos controlar, nos angustiamos, y nos ahogamos. Problemas tras problemas por un sin fin de razones que de una u otra forma nos perjudican. Desde, las más comunes que es que el dinero te permita cancelar y responder a las deudas y compromisos adquiridos, hasta, enfermedades o problemas que involucran diversas áreas de nuestra vida. Las circunstancias son capaces de controlar nuestros pensamientos y en ocasiones hasta nuestro destino. He trabajado en programas sociales durante muchos años, y siempre que puedo conversar con personas con situación de precariedad o de disminución económica (no me gusta el termino pobreza), las personas no solo ven una situación conflictiva en aquel instante, sino que también, la ven a futuro, incluso con sus hijos. No solo se vislumbra una limitación económica actual, sino que también generacional. Un problema de esta envergadura no se soluciona con una política pública ocasional. Pues existe, una forma de pensar que esta absolutamente controlada por las circunstancias. (Se está escribiendo una historia de limitaciones). No solo se evidencia una limitación estructural material, también se evidencia una limitación en la forma en que se piensa respecto al futuro. Y esto no solo sucede con ciertos sectores limitados o disminuidos económicamente, más bien es transversal, puede ocurrir en dimensiones sociales diametralmente opuestas.
Las circunstancias no son lineales y si lo son, es por nuestra forma de pensar o por la forma en que nos autogobernamos o en definitiva nos lideramos.
Necesitamos un liderazgo de corazón, que cambie y revolucione nuestra forma de pensar. Lo que vivo hoy depende de mi, como también depende mi lo que viva mañana. Y no estoy hablando de dinero o de bienestar material, hablo (o escribo) de realización personal, de felicidad. “aquella frasecita soy mis circunstancias” solo es un cliché que nos justifica para no hacer nada.
Soy lo que quiero ser y hago y actuó conforme a lo que creo. - Los seres humanos en ciertas áreas no somos tan complejos-.
Liderazgo de corazón (como lo he bautizado esta mañana), es un liderazgo que nos permite sobreponernos a nuestras circunstancias a través del ejercicio de la Fe. “Soy lo que creo”.
No llego a ser infiel por que no creo en la infidelidad o no llego amar sino creo en el amor, no me caso sino creo en el matrimonio, ni soy ladrón sino creo que es un atajo a tener lo que de otra forma no tendría, no dejo de ser virgen porque si, ni soy egoísta, sino creo que es mejor que cada uno se salve como pueda, no tengo un rol social si no creo que pueda generar o ser un actor de cambio para diseñar y construir una sociedad mejor, (Aunque frasecita para el bronce, si se puede, primero diseñar y segundo construir una sociedad mejor), se pueden generar políticas públicas orientadas a crear una sociedad de oportunidades y no de destinos auto cumplidos como sucede en nuestro país (al menos para un número no despreciable de habitantes), aún hay demasiados factores externos que son (por alguna estúpida razón), garantes de éxito o fracaso; apellidos, escuelas, universidades, redes de contactos, amigo de…y otras ilustres que de seguro ustedes podrán conocer.
Creo, que solo yo, tengo el lápiz para escribir mi propia historia. Creo que solo tú puedes escribir tu propia historia, ojala, escribas una historia diametralmente opuesta a la existencia de negativas circunstancias, una historia apasionante, con propósito y trascedente. En definitiva “tú historia”.
Yo he comenzado a escribir la mía, puede que nunca sea un gran escritor o puede que si lo sea… , lo cierto, es que ninguna de estas variables impedirá que sea “un escritor”.
En la vida hay eventos que no se pueden borrar, pero siempre se puede empezar de nuevo.
Pregunto; ¿Cuál es tu historia? y ¿Qué vas a escribir?.


0 comentarios:
Publicar un comentario