Se ha dicho y es asunto consensuado que el mundo es hoy como nunca antes, complejo y global. En definitiva, es un mundo diferente que apenas alcanzamos a comprender y asimilar. La velocidad del cambio es voraz. Algunos intelectuales como A. Toffler sostienen que hemos comenzado a transitar por la sociedad del conocimiento. Es cierto, la sociedad cambia, Reinhard Friedmann señala en su artículo la Gestión Pública del Siglo XXI. “Al entrar en el siglo XXI presenciamos que se perfila un mundo cualitativamente distinto, caracterizado por el policentrismo, la diversidad de estilos de vida, la paradoja y el desencadenamiento de la complejidad. Es decir: una sociedad pluralista, multiopcional y policentrica”. Todo esto, creo, es real, sin embargo, hay una importante cuota de asimetría en estos procesos y cambios tan complejos. En nuestro país se caracteriza por una profunda desigualdad. La que se manifiesta no solo en la estructura material, sino en temas mas profundos y (creo) mas relevantes. Hay una falta de valores y ética que es transversal afecta a todos y todas….
En la educación lo vemos en la profunda diferencia que existen entre primero; los sistemas educativos y los sectores económicos que a ellos lo caracterizan. No creo que el dinero sea ese monstruo culpable de las notorias diferencias en los logros derivados de los cada vez mas cuestionadas instrumentos de medición de calidad de la educación. Es cierto los instrumentos de medición pueden ser cuestionables. Incluso la dimensión y profundidad de la política educacional. Pero lo cierto, es que la estructura de enseñanza sigue siendo la misma y los profesores en gran porcentaje han perdido su rol de maestros y se han transformado en peones de un tablero cada vez más técnico e inflexible. Si los profesores dejan su rol histórico de maestros y se niegan a profundizar en lo verdaderamente relevante como es la aventura de enseñar y aprender, si hipotecan su rol de líderes quien lo tomara…
En la salud, hay profundas mejoras pero como mejoras, graves fallas y anomalías que tienen que ver con una evidente falta de ética y así ocurre en otros sectores. No pocos, empresarios tienen a sus trabajadores en situaciones irregulares de contrato y asignación de carga laboral absolutamente al margen de lo estrictamente legal. Me pregunto: ¿Donde quedo el valor de la palabra, de lo honorable, de lo digno de lo verdadero? ¿Donde esta la ética y los principios fundamentales que nos caracterizan como seres humanos?
Es momento oportuna de entender que el otro no existe el otro soy yo. Por lo tanto, las actuaciones sociales y políticas en una sociedad cambiante y asimétrica deben ser valóricas y éticas. El Estado debe asegurar esto, así como también debieran hacerlos las instituciones nobles que caracterizan su funcionamiento y son parte de el. Hoy día, hay algunos líderes cristianos que ocupa más espacio en tribunales y bancos que los que ocupa en las calles o en las propias Iglesias. Creo que algunas tienen mas cuentas bancarias que fieles sentados en sus bancas. Discursos y palabras, razón y sentido común. Han cerrado la puerta a la nobleza, al amor, la ética y la Fe.
Jesús dijo amaras a tu prójimo como a ti mismo. No se lo dijo a una Iglesia ni a una organización, ni a un gobierno o nación. Se lo dijo a alguien mas trascedente que cualquier estructura, se lo dijo al hombre, al ser humano hecho imagen y semejanza de usted sabe quien…..
Si entendiéramos que el otro somos nosotros mismos no solo tendríamos una sociedad mejor sino que avanzaríamos a un autentico desarrollo. Me pregunto, ¿cuantos quieren avanzar?
Encuestas, indicadores, resultados, conveniencias, acuerdos…. y el otro, - Perdón – yo, sigo esperando.

2 comentarios:
Es un desafío, la mayoría de nuestras actuaciones son basadas en el amor que tenemos por nosotros mismos, creo que es ese amor el que se manifiesta en la sociedad, el amor del empresario por su capital, el amor del sostenedor de un colegio por la subvención que percibe por alumno, el amor del equipo de salud por lo que reporta el paciente que paga, el amor del pastor por la oveja gorda. Probablemente para tomar la otra ruta hay que renunciar a mucho, vivir y luchar por uno sólo, quien no se quedo en las palabras, el amor al prójimo lo enseñó y lo materializó en una Cruz.
Que importante es ese pequeño, sutil y sencillo detalle en tus palabras........"El otro, somos nosotros mismos".......Esa es la base.........
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